Su Temprana vocación

Antonio Flores Flores nació en el municipio alpujarreño de Félix, de donde eran naturales sus padres, el 15 de noviembre de 1944. Al poco tiempo de nacer, éstos lo trasladaron a Adra, donde pasaría toda su infancia y juventud.

Su padre, Tomás Flores Torres era albañil y su madre, Victoria Flores Ibáñez estaba dedicada a las labores domésticas. En principio la familia Flores vivió en una casa próxima al Cementerio Viejo para fijar su residencia definitiva en una casa situada en la parte trasera del Torreón de la Carrera, en la parte alta de la C/ Castillo muy próxima a la Plaza Vieja.

Los Flores fueron una familia numerosa que por las circunstancias económicas que atravesaba entonces Adra y toda España vieron como varios de sus hijos morían en la infancia. Antonio y sus hermanos Manolo, Tomás y Mila sobrevivieron.
Antonio Flores, en el Seminario de Almería.

Antonio Flores, en el Seminario de Almería.

Desde muy niño Antonio tiene clara su vocación sacerdotal, alentado en particular por su madre, Victoria, que no cesó en su empeño de ver a su hijo en el seminario y más tarde convertido en sacerdote. En una ocasión el pequeño Antonio es entrevistado en un programa de Radio Adra ("La Emisora", como se conocía entonces que estaba localizada en el nº 89 de la C/ Natalio Rivas) por el también abderitano profesor Juan José Sánchez Lidueña. En el transcurso de esa entrevista el joven alumno adelantaba a su maestro como primicia, su intención de iniciar su vocación religiosa.

Con sólo diez años inicia sus estudios en el Seminario Menor de Granada en el curso 1955-56. Al comenzar el siguiente curso se traslada al Seminario Menor de la Inmaculada de Almería. En este seminario estudia hasta el curso 1966-67, con unas calificaciones excelentes a lo largo de todos sus estudios, lo que más tarde le valdría para el apodo del "chico 10" entre sus compañeros.

Siendo seminarista el joven Flores obtiene el permiso de la Sociedad del Casino de Adra para organizar reuniones sobre temas de asociacionismo juvenil. Antonio obtiene además el compromiso de la entidad de que se le permitirá la entrada a cualquier joven que desee asistir a dichas reuniones, con independencia de que sus padres sean o no socios. En aquellos años, las clases sociales estaban muy marcadas y en muchos casos, la relación entre jóvenes de distinta clase era un grave inconveniente, incluso a la hora de compartir los pocos lugares de ocio.
Antonio Flores completa su formación en la Facultad de Teología de Granada, estudios por los que obtiene la licenciatura universitaria en abril de 1971.
Recordatorio de su ordenación sacerdotal en 1968.

Recordatorio de su ordenación sacerdotal en 1968.

En los años en los que cursa los estudios universitarios de Teología, se producen varios acontecimientos que marcarán su vida. En primer lugar su ordenación sacerdotal de manos el Ángel Suquía Goicoechea, por entonces obispo de Almería (más tarde presidiría la Conferencia Episcopal ya como Cardenal sustituyendo al Cardenal Tarancón), el 29 de junio de 1968, con 23 años de edad.

Su vinculación a Adra hizo que repitiese la ceremonia de ordenación sacerdotal y cantase misa en la iglesia de la Inmaculada el 3 de julio de ese mismo año.
Antonio Flores en su primera misa en la iglesia de Adra.

Antonio Flores en su primera misa en la iglesia de Adra.

Aquella misa, en la que Antonio Flores compartió el ritual eclesiástico con Don Antonio, el cura de toda la vida y con un joven sacerdote recién llegado que pasaría muchos años en Adra, Alfonso Arcas, fue una de las primeras misas en las que el sacerdote oficia frente a los fieles, abandonando el antiguo ritual de espaldas a ellos. Eran finales de los 60 y la iglesia comenzaba a notar los cambios, a través de una nueva generación de sacerdotes.


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